miércoles 21 de septiembre de 2011

Blight of the Immortals: día 5

      El caos, la destrucción. La hecatombe hecha batallones de no muertos. Llegamos al quinto día y cuatro de los ocho jugadores ya han caído. La situación es la siguiente:



      Yo aguanté milagrosamente al este, en Ironwill Pass con un ejército de cuarenta y cinco ogros que se quedaron en uno solo. Pero sinceramente, mucha esperanza  ya no queda. En la foto se ve no muertos a dos ciudades de distancia. Pues bien, hay más. Y al sur lo mismo. Dos de los jugadores ya derrotados lindaban conmigo por el sur y el este, así que su hervidero de zombies ahora viene hacia mí. Y los que han sobrevivido es porque no han tenido mucho contacto con el enemigo. Por lo que limpieza cero.

      Conclusiones: 
  • Que me quedan un par de telediarios está más que claro.
  • Este juego es imposible a no ser que todos (o la mayoría) lo hagan bien. Si un par de jugadores dejan que los zombies crezcan demasiado, tal vez es muy tarde para reducirlos.
  • Planificar cuando mejorar tus ciudades (ya sea defensa o recaudación) es esencial. Ejemplo: si no llego a tener la murallla de Ironwill Pass subida al máximo, no había ni dios que parara lo que me llegó.
  • Cosas que se aprenden: Inmovilizar un batallón de 120 zombies está bien, pero luego si no haces nada, pues como que poco consigues. Hay que usar bien las habilidades de las unidades porque cuestan dinero, y un cooldown de más de 24 horas.

      Y esto por ahora. La partida está perdida, jugaré un par de días más a ver que pasa, pero a estas alturas poco hay que hacer.